Desde teléfonos inteligentes y computadoras hasta televisores y faros de automóviles, nuestra vida diaria está iluminada por una tecnología notable: el diodo emisor de luz (LED). Estos pequeños componentes combinan la eficiencia energética con aplicaciones versátiles, revolucionando las soluciones de iluminación en todas las industrias.
Los LED, o diodos emisores de luz, son dispositivos semiconductores que convierten la energía eléctrica directamente en luz. En comparación con las bombillas incandescentes tradicionales, los LED ofrecen una eficiencia energética superior, una vida útil prolongada y una generación de calor reducida. Estas ventajas los hacen ideales para aplicaciones de baja potencia, como las retroiluminaciones de dispositivos móviles y las luces indicadoras. Las variantes de LED de alta potencia ahora dominan la iluminación y las aplicaciones automotrices.
Como diodos, los LED exhiben una polaridad distinta: la corriente fluye solo en una dirección. El terminal positivo (ánodo) suele tener un cable más largo, mientras que el terminal negativo (cátodo) tiene un cable más corto. Las conexiones invertidas impiden la iluminación, pero no dañarán el componente. La identificación correcta de la polaridad garantiza una funcionalidad óptima del circuito.
El brillo del LED se correlaciona directamente con el flujo de corriente. Si bien el aumento de la corriente mejora la luminosidad, también eleva el consumo de energía. El control de la corriente permite ajustar el brillo para diversas aplicaciones, desde la iluminación ambiental hasta las funciones indicadoras. La conexión directa a la alimentación sin limitación de corriente conlleva el riesgo de fallo del componente debido a una demanda de corriente excesiva.
Una resistencia de 330 ohmios (con código de color naranja-naranja-marrón) sirve como una limitación de corriente eficaz para la mayoría de los LED en aplicaciones estándar. Para implementaciones simplificadas, la conexión directa a pilas de botón (como CR2032) proporciona un funcionamiento seguro debido a las limitaciones de corriente inherentes.
Las hojas de datos de los LED contienen parámetros operativos críticos:
La funcionalidad de los LED se deriva de la física de los semiconductores. Los materiales dopados forman uniones PN donde la recombinación electrón-hueco libera energía en forma de fotones. La composición del semiconductor determina la longitud de onda emitida (color). Las mediciones de intensidad luminosa tienen en cuenta las variaciones de sensibilidad del ojo humano en todo el espectro de colores.
La implementación eficaz de los LED requiere una cuidadosa gestión de la tensión y la corriente. Las configuraciones en serie deben tener en cuenta los requisitos de tensión directa acumulativos. Los valores de las resistencias limitadoras de corriente se pueden calcular utilizando la ley de Ohm: R = (Vsuministro - Vleds)/I, donde Vsuministro representa la tensión de la fuente de alimentación, Vleds la tensión directa total del LED e I la corriente deseada.